La candidatura del juez federal tuvo 43 votos negativos mientras que el académico cosechó 51 en contra.
Hubo fuertes críticas de los senadores a las designaciones por decreto y pedidos para una ampliación del máximo tribunal.
Con el apoyo de un sector del radicalismo y del PRO, el peronismo le dio un fuerte golpe político al Gobierno al rechazar este jueves los pliegos del juez federal Ariel Lijo y del constitucionalista Manuel García-Mansilla, propuestos para completar la Corte Suprema de Justicia. La caída de los candidatos del Gobierno abre una nueva etapa en la negociación por los cargos en la Justicia y alienta el pedido a favor de una ampliación del máximo tribunal, tal como anticipó Clarín.
El pliego del juez federal fue rechazado con 43 votos en contra, 27 a favor y una abstención que correspondió al oficialista Juan Carlos Pagotto, mientras que la nominación del académico sumó 51 negativos y 20 positivos. Para que ambos candidatos reciban el acuerdo del Senado tenían que haber reunido el apoyo de los dos tercios de los presentes.
Lijo tuvo el apoyo de 10 senadores peronistas que en su mayoría responden a gobernadores. Entre ellos los tres representantes de Santiago del Estero, que están alineados con Gerardo Zamora, la formoseña María Teresa González, que responde a Gildo Insfrán; y Guillermo Andrada, que tiene línea directa con catamarqueño Raúl Jalil.
Dentro del peronismo también acompañaron a Lijo los tucumanos Juan Manzur y Sandra Mendoza, el sanjuanino Sergio Uñac, el riojano Fernando Rejal y la jujeña Carolina Moisés. Además recibió el apoyo de tres radicales, de los dos santacruceños, los dos representantes del Frente Renovador de Misiones y la rionegrina Mónica Silva, que responde a Alberto Weretilneck.
En el caso de García-Mansilla, la diferencia fue más contundente no tuvo ningún voto peronista y sólo sumó al oficialismo, los tres radicales que avalaron a Lijo como así también los representantes de los espacio provinciales.
Tras la votación, el Gobierno emitió un comunicado en el que cuestiona la decisión de la Cámara Alta y advierte que la decisión es "por motivos meramente políticos y no por cuestiones de idoneidad".
La Casa Rosada intentó hasta último momento que no haya sesión en el Senado, pero con el apoyo del macrismo, la UCR y el ex libertario Francisco Paoltroni, el kirchnerismo consiguió reunir el quórum y los votos para bloquear los candidatos del Presidente. Sólo tuvo la ausencia de la peronista Carolina Moisés a la hora de reunir el quórum porque la jujeña tiene disidencias con el manejo de Cristina Kirchner del Partido Justicialista.
Una de las perlitas de la sesión fue que Marcelo Lewandowski, el santafesino que se negó a encabezar la lista del PJ para la elección constituyente por diferencias con el kirchnerismo, fue uno de los últimos en sentarse para reunir el quórum y habilitar el debate. Para alcanzar los 37 senadores para el quórum, el peronismo también sumó a Martín Lousteau, quien junto al fueguino Pablo Blanco fueron los dos radicales que colaboraron con el número.
En el PRO sólo bajaron el entrerriano Alfredo De Angeli y la pampeana María Victoria Huala, pese al pedido de Mauricio Macri para que la bancada acompañe con quórum. A ellos se sumó el ex oficialista Paoltroni, quien desde un primer momento se expresó en rechazo a la nominación de Lijo. Sorprendió la ausencia en el arranque de la larretista Guadalupe Tagliaferri, quien fue crítica de la designación por decreto de los candidatos del Gobierno, aunque la senadora se justificó diciendo que se demoró en la redacción de su discurso.
Tagliaferri fue la encargada de abrir el debate, habló de la falta de consenso para que ambos pliegos sean aprobados por el Senado y acusó al Presidente de irse "por la banquina" al aprobar ambas designaciones por decreto. La larretista fundamentó su rechazo a los dos candidatos porque consideró que es "inadmisible acompañar una Corte sin mujeres" como también respaldar a dos candidatos que decidieron "pasar por encima de la Constitución nacional" que exige el acuerdo del Senado para llegar al máximo tribunal.
Por su parte, Lousteau también cargó duro contra la designación por decreto de los postulantes del Ejecutivo. "Si permitimos este mecanismo de nombrar jueces por decreto no vamos a tener más jueces sino vacantes cubiertas por empleados del Poder Ejecutivo", advirtió el economista. Hizo hincapié en la nominación de García-Mansilla y trazó un paralelismo bíblico al compararlo con Pedro al recordar que en la audiencia pública el académico había declarado tres veces que no aceptaría un nombramiento por decreto.
Previamente, el peronista Pablo Bensusán fue contundente al calificar como "un claro abuso de poder del Presidente" la designación por decreto, ya que según explicó no había urgencia ni tampoco se pueden tomar que las bajas en la Corte ocurrieron en receso para habilitar la excepcionalidad que permite la ley. Elena Higton de Nolasco se jubiló durante 2021 dentro del período ordinario, mientras que Juan Carlos Maqueda dejó el máximo tribunal en el período de receso pero luego de que el Gobierno enviara el pliego de su reemplazo al Senado.
La camporista Anabel Fernández Sagasti salió a cruzar al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, por haber asegurado que García-Mansilla, quien ya ocupa el cargo en comisión, seguirá en el cargo hasta el 30 de noviembre cuando finaliza el período ordinario. "Es nulo de nulidad absoluta si lo mantienen", dijo. Además, la mendocina hizo una fuerte acusación contra el ministro de la Corte Ricardo Lorenzetti, quien -según la legisladora- amenazó a Cristina Kirchner de que si el peronismo votaba en contra de Lijo "iba a sacar rápido ‘el 280′ para condenarla".
Por su parte, Juan Carlos Pagotto (LLA - La Rioja) admitió que se debe avanzar en una reforma de la Justicia y defendió la designación en comisión de Lijo y García-Mansilla al asegurar que los decretos "son absolutamente constitucionales".
La sesión tuvo momentos de ironía, como el protagonizado por Luis Juez, quien recordó que hace un año viene advirtiendo a la Casa Rosada que "no se compren el quilombo de Lijo". "Lo definí como el Tusam de la Justicia porque te va a dormir una causa según el poder político si le conviene o no", remató.
Lo que si en el recinto hubo pocos senadores que expresaron en el debate su apoyo a uno u otro de los candidatos del Gobierno. Carolina Moisés lo hizo a favor de Lijo e hizo un llamado a "valorar esa carrera que hizo desde abajo, como empleado judicial". Mientras que la bullrichista Carmen Alvarez Rivero dio su voto a García Mansilla porque "representa positivamente los valores que necesitamos".
En el debate se volvió a mezclar la idea de avanzar en una ampliación de la Corte Suprema. Lo expresó el puntano Fernando Salino (Convicción Federal) como una salida para destrabar la discusión. El salteño Juan Carlos Romero ya había propuesto al Gobierno buscar ampliar el tribunal a 7 miembros para sentar al kirchnerismo en una mesa de negociación.
Durante la sesión se aceptó la renuncia de la secretaria administrativa del Senado, Maria Laura Izzo, donde la vicepresidenta busca colocar a una persona de su confianza. En principio se mencionó a Emilio Viramonte Olmos, pero su designación aún no fue confirmada por el cuerpo.
En tanto, Juan Carlos Romero hizo un pedido de preferencia para que se trate en la próxima sesión el proyecto de Ficha Limpia, una propuesta que tiene la media sanción de Diputados y que podría trabar la candidatura de la ex presidenta Cristina Kirchner. Sin embargo, la iniciativa no avanzó porque fue rechazada por 27 votos a favor y 33 en contra.
También se dio ingreso al pliego que propone como embajador argentino en España a Wenceslao Bunge.
Fuente: Clarin